EL CENTRO COMERCIAL DE LA PUNTA por José J. Alessio

 En los últimos meses se ha notado en la ciudad un resurgir de la construcción, sobre todo en el área denominada Centro Comercial. PERO….



A diario vemos cuadrillas de obreros trabajando en la construcción de, suponemos, locales comerciales. Muchos de esos futuros “locales” se construyen rápidamente y otros en forma más lenta y otros terrenos esperan que alguien comience a construir, si es que antes no son vendidos. Todo perfecto hasta ahora.

El problema que detecto como futuro  habitante de la ciudad, y por ello me permito opinar, es la ausencia de estética en lo que se esta construyendo.

 

No son más que simples cajas techadas sin una muestra de vuelo artístico, lo que me lleva a pensar que los mismos se realizan sin el aporte invalorable de un profesional idóneo y sólo con la asistencia de José Cuchara, encargado de diseñar, cavar y erigir un edificio que pasará a formar parte del patrimonio edilicio de la ciudad. Un patrimonio que a todas luces será espantoso y por demás pobre. Estética y constructivamente hablando.

 

Pero lo más grave es que el Municipio, aparentemente, tampoco ha tomado cartas en el asunto, ya que de haberlo hecho no debería haber aprobado algunas construcciones por su evidente mal gusto, lo que me lleva a pensar que no se han presentado planos, o si lo construido cuenta con cálculo estructural, o si tiene las medidas reglamentarias, o si cumple el código de la ciudad y en el caso que se haya cumplido con la presentación de la documentación correspondiente, sería bueno saber por qué él área de obras privadas aprueba la construcción de muchas de esas construcciones y no emite observaciones sobre la estética de lo construido.

 

Peor aún, sería bueno saber por qué habilita talleres de automóviles de escasa superficie lo que hace que los autos a reparar duerman en la calle u ocupen parte del espacio público; por qué permite la construcción de canteros que interrumpen la circulación peatonal; o la colocación de cartelería en lugares inadecuados; o la utilización de material de baja calidad; o la construcción de espacios sin iluminación y ventilación; o la invasión de las áreas verdes de las viviendas con ampliaciones particulares o comerciales; o el acopio de mercaderías en la vereda; o el uso de construcciones que a simple vista se percibe que no han sido terminadas y tantas otras cosas.

 

Si existe un código de edificación y este no es completo, por qué no se trabajó en su modificación o en la mejora de lo escrito.

He hablado con profesionales arquitectos e ingenieros y todos han opinado lo mismo: existe un código de edificación (decreto del poder ejecutivo provincial Nº 4543) , más o menos completo, mas o menos perfecto; existe un Concejo Deliberante y existe un área de Obras en el Municipio, pero falta trabajo en equipo entre ellos y por un simple afán recaudatorio se permite y se aprueba cualquier cosa en nuestra ciudad.

 

Y si bien dicen que sobre gustos no hay nada escrito, puedo decirles que hay bibliotecas enteras sobre buen gusto, pero acá, en nuestra ciudad, sólo vemos un atentado a la estética edilicia.

 

Y me permito hacer futurismo. La mayoría de esos locales permanecerán cerrados con un cartelito de SE ALQUILA colgado, con lo que el Centro Comercial será una gran inmobiliaria a cielo abierto.

José J. Alessio

Josejalessio@gmail.com